Educación
La
base de cualquier política con fuerte compromiso social debe
construirse sobre la educación en la más amplia acepción del
término. Educación significa información desprejuiciada, dando
los contenidos de cada tema y despertando en los educandos las
respuestas o generando nuevas inquietudes que deberán ser
debatidas con un sentido ecuménico. Esto es válido no solamente
a nivel de la educación formal, sino a través de los medios que,
para el tema en cuestión, deberían desvincularse de sus ataduras
comerciales y publicitarias relacionadas con la industria del
tabaco. De otra manera el debate estaría viciado. A veces es muy
dificil lograr referentes del público en los medios, que se
muestren en actitudes desvinculadas del tabaco y aún hay algunos
que desenfadadamente lo hacen sabiendo el perjuicio que ocasionan
en sus admiradores. Porque, bueno es reconocer que especialmente
la televisión, tiene nos guste o no, una influencia trascendente
en el comportamiento social.
Sabemos
también que muchos docentes son fumadores y lo peor que
podríamos hacer es utilizarlos para concientizar en el tema a sus
educandos, ya que los
jóvenes, con justa razón, son implacables con los mensajes
contradictorios. En la adolescencia, período contestatario de
la vida si los hay, el joven utilizará el tabaco como un elemento
más de rebeldía contra sus mayores ante cualquier disputa.
Más
información del tema
A continuación,
Industria.